miércoles, 16 de marzo de 2016

Gemini 8: 50 años del primer acoplamiento de dos naves en órbita

Tras el éxito del maraton de Gemini 7 con sus 14 días en órbita, y la cita espacial (rendez-vous) que realizó Gemini 6 con la anterior, el programa avanzaba hacia nuevos objetivos: Gemini 8 sería la primera misión en intentar el acoplamiento con una nave Agena no tripulada.
Prueba en tierra, en 1965, de la compatibilidad de acoplamiento del Agena con la nave Gemini 6, la que iba a ser primera misión de acoplamiento... aunque luego las cosas cambiarían. Imagen NASA

Imagen de multiple exposición del "Simulador de Cita y Acoplamiento" usado en el entrenamiento del programa Gemini. Imagen NASA

El vuelo además del acoplamiento tenía planeada una EVA de unas dos horas de duración a cargo del piloto de la Gemini para retirar y activar experimentos en el exterior de las naves y probar traje y equipos auxiliares, en la que sería segunda EVA estadounidense tras la de Ed White en Gemini 4.
Diapositiva mostrando con detalle el traje de Scott para la EVA. Imagen NASA
Quién iba a llevar la EVA a cabo era David R. Scott, piloto de la nave, perteneciente a la Fuerza Aerea de los Estados Unidos y primer miembro del Grupo III de astronautas en salir al espacio. Sin duda reunía abundantes méritos para Deke Slayton -el exastronauta que elegía las tripulaciones- hasta el punto de asignarle un vuelo antes que a otros astronautas del Grupo II.
Y para el puesto de Comandante, por segunda vez en el proyecto Gemini se elige a un novato, llamado Neil A. Armstrong, piloto civil de la NASA, y que ya había volado con el avión-cohete experimental X-15, lo más rápido que había en los hangares entonces.
Armstrong (izda.) y Scott en las instalaciones del Kennedy Space Center. Imagen NASA
El emblema de misión. Imagen Wikipedia.
La nave fue lanzada el 16 de marzo de 1966 a las 16:41 UTC, y tras varias correcciones de orbita Agena estaba a solo 46 mts. de distancia de Gemini-8 y sin velocidad relativa entre ellas. Poco a poco y a impulsos de tan solo 8 cms. por segundo, Armstrong fue reduciendo la distancia hasta lograr el acoplamiento. Por primera vez se había acoplado una nave tripulada con otra no tripulada. Ahora comenzarían los preparativos para la EVA de Scott.
Imágen tomada por Scott, previa al acoplamiento. Imagen NASA

De repente, el conjunto Gemini-Agena empezo a dar tumbos que alertaron a los astronautas. En ese momento estaban fuera de alcance de las estaciones de Tierra y de los barcos de seguimiento. Solos ante el problema, primero sospecharon que el fallo estaría en el Agena, y Armstrong manualmente con los controles de posición logró detener el giro. Sin embargo los giros incontrolados se reprodujeron así que tomaron la determinación de desacoplar del Agena, el cual alejaron de su posición y desactivaron; pero el problema resultó encontrarse en su nave, en concreto en un propulsor de actitud, el número 8, y aunque procedieron a desconectarlos todos para aislar el problema, los giros llegaron hasta unas preocupantes 60 revoluciones por minuto que ponían en peligro la propia integridad de la nave y que podía hacer aparecer la "Vision Tunel" o perdida de consciencia inducida por las fuerzas G soportadas por los astronautas, y que podrían hacerles llegar a dejarlos inconscientes.

Para lograr detener el movimiento incontrolado de su nave, a Armstrong se le ocurrió recurrir a los 16 motores de reentrada de la nave. Estos motores solo están destinados a funcionar durante el inicio de la secuencia de reentrada, y con ellos el comandante logró por fin dominar el vehículo, a expensas de un gasto del 75% del propulsor. Como quiera que las normas indicaban que el uso de estos motores marcaba el punto final en la misión, el regreso estaba "a la vuelta de la órbita"... la EVA y el resto de la misión, no se completarían.

Ahora el control de Houston, ya informado de los problemas sufridos, tenía que buscar el regreso más rápido posible. La misión debía finalizar en el Océano Atlántico tras tres días, pero un regreso rápido significaba ir al Océano Pacífico donde no había fuerzas de rescate, asi que Scott reprogramó el ordenador de a bordo con las nuevas instrucciones y descendieron a un punto del océano al que la NAVY dirigió al destructor "Mason" y un avión con submarinistas de rescate, que fueron los primeros en llegar a la nave amerizada y estabilizarla con un collar de flotación para hacer más segura la Gemini en unas aguas agitadas ese día.
La Gemini 8 esperando al destructor "Mason". Imagen NASA
Los astronautas con los submarinistas que saltaron en su ayuda en los primeros momentos del amerizaje. Imagen NASA

Análisis posteriores de la misión no mostraron una conclusión definitiva sobre el fallo, atribuyéndose a un cortocircuito eléctrico que encendía o apagaba el motor aleatoriamente. Posteriores cambios de diseño con sistemas redundantes fueron añadidos al resto de las naves para evitar la repetición del suceso.
La duración total de la misión fue de sólo 10 horas y 41 minutos, en lugar de los tres días programados, pero ambos astronautas lograron el objetivo principal de la misión y demostraron su pericia y buen hacer con sus decisiones bajo presión, durante un complicado vuelo. Sin duda les aguardaban nuevas msiones, y quizás algunas de las importantes hacia la Luna...

Amplía lo que te he contado, aquí:
-La misión en los ojos de la NASA (en inglés)
-Artículo sobre la misión en AmericaSpace (en inglés)


Vídeo sobre el vuelo. Canal de Jeff Quitney

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