viernes, 23 de enero de 2015

L+57 L+58: Samantha ha sido la cobaya en los experimentos de la ISS

Esta ha sido una de esas semanas cuando el sujeto del experimento es a menudo... yo.

La fisiología humana definitivamente ha estado muy presente en mi programa de ciencia, empezando ya el fin de semana, cuando hice un poco de recopilación de datos ¡mientras dormía! De hecho, la Dragon me ha traído un vestuario de noche muy elegante: un chaleco para el experimento Wearable Monitoring (monitarización de vestuario) que tuve que llevar durante dos noches seguidas para recoger los primeros datos. Este chaleco se ha hecho a medida para mí y es muy ajustado, porque integra los instrumentos que necesitan ser pegados al cuerpo: electrodos, para un electrocardiograma "clásico", y un acelerómetro de tres ejes para monitorizar la mecánica del corazón, es decir, la apertura y cierre de las válvulas del corazón. La hipótesis a comprobar es que pequeñas variaciones en las funciones cardíacas provocan microdespertares que comprometen la calidad del sueño en la ISS. Aunque tengo que decir, desde un punto de vista puramente subjetivo y no cuantitativo por supuesto, que siento que duermo genial aquí arriba!

Temprano por la mañana el lunes era también momento de la primera sesión de Drain Brain (algo así como "fuga cerebral" N.d.T.). Actualmente, ya teníamos una sesión de ultrasonido al principio de la misión, pero para este conjunto particular de medidas tuvimos que esperar al hardware de reemplazo a entregar por la Dragón, tras la pérdida de la misión Orbital-3 (-La nave de carga exploto al lanzamiento por fallo en un motor- N.d.T). Instrumentos específicos para Drain Brain incluyen tres pletismógrafos medidores de tensión, que parecen collares de un material elástico, como puedes ver en la imagen.

En realidad, son sensores capaces de medir el flujo sanguíneo en las venas de una manera muy simple y no invasiva, que no depende de las habilidades y la interpretación del operador, como es el caso con los ultrasonidos. Mientras llevo estos collares en el cuello, brazo y pierna, realicé una serie de respiraciones al 70% de mi capacidad pulmonar; o bien quedarme quieta o estirar y flexionar mi mano o mi tobillo. Mientras estoy haciendo eso, estaba respirando en nuestro Pulmonary Function System (Sistema de función pulmonar) y el software, a través de una interfaz gráfica, me estaba dando instrucciones sobre cuándo comenzar la exhalación o inhalación. El objetivo principal del experimento es estudiar cómo cambia en el espacio el retorno de la sangre desde la cabeza hasta el corazón, ya que no tenemos el efecto de la gravedad ayudando para eso. Es algo sobre lo que sabemos poco por ahora y una mejor comprensión de estos mecanismos circulatorios podrían ayudar en la comprensión de algunas enfermedades degenerativas del cerebro.

Después de Drain Brain, pasé a la segunda sesión en vuelo del experimento Cardio Ox, tomando imágenes de ultrasonido de las arterias carótida y braquial y mediciones Doppler del flujo sanguíneo. Y para redondear el día de fisiología humana, también hice otra colección de datos para Skin-B (Piel-B), que yo os he contado antes. Y ya que muchos de estos experimentos necesitan una recogida de muestras coincidentes, el martes realicé una toma de muestras de orina de 24 horas y "Terry el Vampiro" (un amigo cercano de "Terry Manostijeras" el peluquero) consiguió extraerme sangre.

Pero bueno, como sabes, ¡no estamos sólo nosotros los humanos en la ISS! No, no, no te emociones, no soy consciente de ningún polizón alien viviendo a bordo ni de ninguna patrulla aérea de combate de ovnis volando en la zona, pero tenemos por supuesto ¡nuestras amigables moscas de la fruta!

Algunos de los casetes con moscas y larvas acabaron en el congelador en este punto, pero puse más cassettes en la centrífugadora y en la posición estática de su instalación dedicada, y este proyecto multi-generación continúa. Para algunas de las operaciones de fijación llegué a construir y utilizar una caja de guantes desechables, como puedes ver en la imagen: Yo ni siquiera sabía que los teníamos a bordo, ¡la estación espacial está siempre llena de sorpresas!
  • Este relato (publicado originalmente en inglés) es parte de una larga serie de artículos escritos por Samantha Cristoforetti, astronauta italiana de la ESA, actualmente en el espacio desde su despegue a bordo de la Soyuz TMA-15M el 23 de noviembre de 2014.
    En este blog podrás encontrar su diario en español desde su primer día en el espacio. Todas las fotos pertenecen al perfil de Samantha en Google+ salvo que se indique lo contrario. Puedes leer aquí la introducción que hice a este Diario de a bordo.
  • Entradas anteriores sobre su preparación al vuelo fueron traducidas al español por @intervidia.
  • El diario de a bordo se traduce también al italiano en el sitio AstronautiNEWS, y al francés en el sitio Cap sur l'espace

Detallada infografía de la ISS

Ahora que este blog acoge el Diario de a bordo de Samantha Cristoforetti en español, me parece muy útil incluir, sobre todo para los lectores menos versados sobre la ISS, una estupenda infografía de la Estación que publicó Paco Arnau en su blog "Ciudad Futura".

En sus palabras: "La infografía de gran formato que presentamos pretende cartografiar de manera comprensible la ISS, aportando más de 500 datos explicativos a través de cuatro ilustraciones (módulos presurizados con instalaciones exteriores, estructura, naves y lanzadores). Los diferentes módulos habitables están diferenciados según el criterio de los países donde fueron fabricados"
https://pacoarnau.files.wordpress.com/2014/09/iss-web_v1-1.jpg
Los inicios del trabajo. Imagen de Paco Arnau.
"Poner en órbita un complejo de tal magnitud ha sido posible gracias a su concepción modular y a la construcción progresiva mediante múltiples vuelos entre 1998 y 2011 de lanzadores rusos y —en mayor medida— por las misiones de los retirados transbordadores estadounidenses (Space Shuttle o Space Transport System, STS)..."

https://pacoarnau.files.wordpress.com/2014/09/iss-web_v1-1.jpg
Pulsa en la imagen para ver la infografía completa en ventana aparte. Imagen de Paco Arnau.
Si pinchas en la imagen de arriba, te llevará a una imagen a tamaño completo (1339 x 4000 px, 1.1 MB) en la que poder recrearte con detenimiento en el magnífico trabajo de Paco.
Para mi, a la infografía solo le falta un detalle (como ya le comenté al autor via Twitter), y es la silueta de un Space Shuttle acoplado al puerto PMA-2. Quizás en una nueva versión...

jueves, 22 de enero de 2015

L+55: Concurso de Esferas voladoras en la ISS - Zero Robotics 2014

Lo sé, voy un poco atrasada con los diarios, pero paciencia conmigo, todavía quiero traeros una vez más de vuelta a la semana pasada, porque el anterior viernes tuvimos un evento muy especial en la Estación Espacial: Butch, Elena y yo hemos tenido el placer y el honor de acoger en el laboratorio japonés ¡las finales de la competición Zero Robotics 2014!

Para participar en Zero Robótics, los estudiantes de secundaria tienen que escribir el código (-informático- N.d.T.) que controlará un satélite SPHERES (-Esferas- N.d.T.); en la Tierra, por supuesto sólo en simulaciones, pero para los equipos que llegaron a la final, su código controla actualmente una de las SPHERES reales que tenemos en la Estación Espacial.

SPHERES determinan su posición en el espacio gracias a cinco balizas que desplegamos en el JEM, definiendo así el volumen en el cual los satélites pueden operar. Pequeños propulsores permiten a las SPHERES moverse alrededor y girar según sea necesario. El gas para que trabajen los propulsores es CO2, procedente de pequeños tanques que podemos cambiar rápidamente cuando están vacíos.

Al comienzo de cada ejecución situamos dos satélites en una posición y orientación iniciales predeterminadas y los soltamos, dejando que el código de los dos equipos que compiten tomen el control. Mientras observamos las SPHERES moviéndose alrededor de la cabina, también podíamos tener un ojo en la pantalla del ordenador que muestra el entorno virtual en el que los satélites estaban moviéndose, que incluía un asteroide en la mitad del volumen: las tareas para los satélites eran tomar fotos de este asteroide. Pero eso no era suficiente: para ganar puntos, necesitaban apuntar sus antenas a la Tierra y transmitir las imágenes, todo mientras esquivan erupciones solares refugiándose en una zona segura detrás del satélite, o de lo contrario arriesgándose a que sus imágenes almacenadas se corrompieran o incluso el satélite (virtualmente) se dañara si fuera golpeado por una erupción.

No creo que escribir buen código fuera la única habilidad requerida aquí: Zero Robotics es mucho más un juego de estrategia también y era divertido observar los diferentes estilos, unos más cautelosos, otros más agresivos.

La gestión de combustible era también una gran preocupación: para cada ejecución un satélite tenía una cantidad asignada de CO2, una vez que se había consumido no sería capaz de disparar más los propulsores. A no ser que, los satélites se empiecen a mover fuera del volumen permitido, en cuyo caso el código del MIT se haría cargo y enciende los propulsores para traerlos de vuelta.
El MIT (-Instituto Tecnológico de Massachusets- N.d.T.) tiene a cargo SPHERES y las competiciones ZeroRobotics, y la mayoría de los finalistas de Estados Unidos se reunieron allí viendo las finales en directo, mientras que la mayoría de los finalistas europeos estaban en las instalaciones del ESTEC de la ESA en los Países Bajos, ¡incluyendo un equipo que vino nada menos que desde Rusia!
Y varios más finalistas rusos se reunieron en Moscú.

Actualmente, después de las etapas iniciales de la competición del año pasado, los equipos tuvieron que unir sus fuerzas en alianzas de tres: Yo creo que todas las alianzas incluían equipos de los EE.UU. y de Europa, lo que me pareció genial.

Para el registro, los campeones de Zero Robotics 2014 son los LakeElevenVADARS, la alianza del Team Lake (Estados Unidos), Cora´s Eleven (Italia) y VADARS (Estados Unidos). ¡Felicitaciones de corazón!

Y a todos los que participaron, estamos muy orgullosos de vosotros aquí arriba: por vuestro entusiasmo y dedicación en participar en un juego que puso a prueba vuestras habilidades, vuestro pensamiento creativo y vuestra capacidad para trabajar en equipo, incluso a través de los continentes. Moláis chicos. Y para 2015 ... ¡Vamos Zero Robotics!
  • Este relato (publicado originalmente en inglés) es parte de una larga serie de artículos escritos por Samantha Cristoforetti, astronauta italiana de la ESA, actualmente en el espacio desde su despegue a bordo de la Soyuz TMA-15M el 23 de noviembre de 2014.
    En este blog podrás encontrar su diario en español desde su primer día en el espacio. Todas las fotos pertenecen al perfil de Samantha en Google+ salvo que se indique lo contrario. Puedes leer aquí la introducción que hice a este Diario de a bordo.
  • Entradas anteriores sobre su preparación al vuelo fueron traducidas al español por @intervidia.
  • El diario de a bordo se traduce también al italiano en el sitio AstronautiNEWS, y al francés en el sitio Cap sur l'espace

lunes, 19 de enero de 2015

L+53: Nuevos habitantes en la ISS: Astro-Moscas

Después de la emoción no planificada del miércoles, nos despertamos en la mañana del jueves para volver a la relativa normalidad. Relativa, porque el circuito de refrigeración B seguía cerrado y sin presión: debido a la posible presencia de burbujas de gas después de los acontecimientos del miércoles, la re-presurización era un proceso delicado que le llevaría a Tierra unos pocos días realizarlo con seguridad (El circuito B está de nuevo en marcha a partir de hoy, domingo, mientras estoy escribiendo esto).

La Ventilación fue restablecida por la mañana, lo que significa que la acampada había terminado y podríamos volver a nuestros camarotes, pero la refrigeración en el nodo 2 se basa en el circuito B, por lo que iban a estar un poco más calientes durante un par de noches (creo que no me importaba eso para nada).

Tampoco tuvimos refrigeración en el Nodo 3, donde tenemos nuestra cinta T2, así que hicimos nuestro entrenamiento cardiovascular diario en el laboratorio en la CEVIS, nuestra bici espacial. Los otros módulos se habían refrigerado porque había sido posible cambiarlos a "circuito único", lo que implica la conexión de los dos circuitos de refrigeración internos y han expulsado su carga combinada de calor a través del circuito externo A, el único sin afectación por los acontecimientos del día anterior.

Debido a la situación del circuito B, no teníamos todos los canales de energía disponibles, causando algunas limitaciones, pero nada dramático: en (-los módulos- N.d.T.) JEM y COLUMBUS, por ejemplo, sólo teníamos la mitad de las luces encendidas y uno de los dos paneles de comunicaciones disponible. Nada que impidiera coger el ritmo de nuevo a las actividades científicas y poco después de nuestra conferencia de planificación de la mañana con Tierra, Butch, Terry y yo estuvimos comenzando con nuestros respectivos experimentos y ¡la Estación Espacial fue un laboratorio muy atareado otra vez!

Yo había sido encargada de activar el Laboratorio de Mosca de la Fruta. Sí, la Dragon trajo un poco de compañía viva en forma de un centenar de moscas de la fruta o, para ser formales, Drosophila Melanogaster. En realidad, a estas alturas es probable que tengamos más: el objetivo es observar varias generaciones y la corta duración de la vida de moscas de la fruta hace que sea posible. Y puesto que compartimos con esos diminutos compañeros cerca de 77% de los genes conocidos que están implicados en la enfermedad, ¡son un modelo animal muy interesante!

Las moscas llegaron en cassettes, que puedes ver en las fotos. Como yo los saqué uno por uno de los recortes de espuma en sus cajas de transferencia, fue bueno ver que estaban vivas y sanas: por lo que yo pude decir, ¡eran astro-moscas muy felices en el espacio!
Cada cassette con moscas estaba asociada a una plataforma especial de intercambio de comida, con la que pude introducir comida fresca sin romper la contención, mientras extraía simultaneamente larvas para su preservación en nuestro congelador MELFI. Después del intercambio de comida, inserté cada cassette en una ubicación específica en una de las instalaciones NanoRack: como se hace comúnmente en experimentos de ciencias de la vida, la mitad del cassette fue almacenado en una centrifugadora para simular la gravedad normal de la Tierra, mientras que la otra mitad fue almacenada en una ubicación estática, por lo tanto, en condiciones de ingravidez.
Además, cada cassette fue emparejado con una pequeña cámara que monitoriza el comportamiento de las moscas y proporciona un ciclo día/noche artificial.

Fue un trabajo muy gratificante, ¡esperando que llegue el próximo ciclo de alimentación!
  • Este relato (publicado originalmente en inglés) es parte de una larga serie de artículos escritos por Samantha Cristoforetti, astronauta italiana de la ESA, actualmente en el espacio desde su despegue a bordo de la Soyuz TMA-15M el 23 de noviembre de 2014.
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domingo, 18 de enero de 2015

L+51 L+52: Crónica de una (falsa) fuga de amoniaco en la ISS

Hola a todos, ahora que las cosas en la ISS han vuelto en su mayoría a la normalidad, es hora de ponerse al día con los diarios de a bordo de la semana. ¡Y vaya semana ha sido!

Mirando hacia atrás hasta el martes, ingresamos en la Dragón y descargamos toda la carga urgente, principalmente todo lo que necesita estar en almacenaje frío. Y luego al miércoles, cuando, como puedes haber oído, tuvimos algo de emoción aquí a bordo y en los centros de control de todo el mundo cuando la alarma de fuga de amoniaco se disparó.

Acababa de terminar una videoconferencia mensual con gestión de la ESA y yo estaba a punto de iniciar una revisión del procedimiento de instalación para el experimento Airway Monitoring en el portátil en mi camarote, cuando todos los altavoces a lo largo de la estación empezaron a transmitir el único tono que seguro llama la atención inmediata de todos: el tono de emergencia.

Salí de mi camarote y miré al mamparo de popa del Lab, el Panel de precaución y alerta mas cercano en el que pude poner mis ojos, y allí estaba, la tercera luz de la izquierda iluminada de rojo: incluso sin leer la etiqueta, se que la tercera luz es la temida fuga de amoniaco. No es que yo acaricio la idea de tener un incendio o una despresurización (los otros dos escenarios que pueden disparar una alarma de emergencia), pero el amoníaco, según me han dicho, te puede matar muy rápido. No pude distinguir ningún olor a amoníaco en la cabina, pero sin duda no husmeé mucho: inmediatamente cogí una máscara de oxígeno, me la puse y me dirigí hacia el segmento ruso junto con Terry, Butch y Sasha. Elena y Anton estaban en el segmento ruso ya en ese momento.

Después de asegurarse que nadie se quede atrás, cerramos la escotilla aislando el segmento ruso del segmento estadounidense de la Estación y empezamos a preparar el equipo de medición de amoníaco y los respiradores de amoniaco. Antes de ir más lejos, si estás interesado en algun repaso (como por qué existe el peligro de una fuga de amoniaco, o por qué el segmento ruso es un refugio seguro o cómo la es la respuesta amoniaco), puedes echar un vistazo a mis diarios de a bordo de entrenamiento L-140 y L-142

Volviendo a nuestra historia ... unos pocos minutos después de que el tono se apagara, Houston llamó y lo declararon una falsa alarma, por lo que pusimos en suspenso la respuesta de emergencia y volvimos al segmento estadounidense, encontrándolo por supuesto inusualmente tranquilo, ya que la auto-respuesta del vehículo había apagado todos los numerosos ventiladores de la Estación.

¿Por qué una falsa alarma? Bueno, mirando la telemetría de la estación, los controladores de vuelo no pudieron encontrar al principio ninguna señal confirmando que efectivamente hubiera una fuga de amoniaco y todo apuntaba por contra a un fallo en las computadoras. Pero eso fue sólo el comienzo de un largo día para todo el mundo ...

Mientras estábamos empezando a volver a almacenar el equipo de emergencia y volviendo a la normalidad, recibimos la llamada inesperada del CAPCOM: "fuga de amoníaco. Ejecutar la respuesta de emergencia. Fuga de amoniaco, ejecutar la respuesta de emergencia. Fuga de amoniaco, ejecutar la respuesta de emergencia".

Como supimos más tarde, Houston había empezado a ver mientras algunas señales en la telemetría que podrían posiblemente indicar una fuga real de amoníaco en la cabina, en particular un ligero aumento en la presión de la cabina: por lo menos, una fuga real no podría ser descartada ya en ese punto.

Así que nos ponemos las máscaras y nos refugiamos en el segmento ruso de nuevo. Incluso más que la primera vez, creo que el pensamiento que cruzó la mente de todos mientras cerrabamos la escotilla era: es posible que nunca volvamos a abrirlo de nuevo.

Pasamos al procedimiento completo de respuesta al amoniaco y, después de cambiar las máscaras de oxígeno por los respiradores con filtros de amoníaco, pudimos confirmar con tubos Draeger que la atmósfera en el segmento ruso no estaba contaminada, y por lo tanto, segura para respirar.

Nos quitamos los respiradores y, eventualmente, nos reunimos todos en el módulo de servicio ruso, ansiosos de escuchar las palabras de Houston sobre la supuesta fuga. Aprendimos que para mitigar la posible fuga, la bomba en el circuito de refrigeración externo -B- había sido cerrado y que la presión del circuito había sido reducida, pero nos sentimos aliviados de oir que el amoniaco no había sido expulsado desde el circuito al espacio: un escenario posible en una situación como esta, pero también una acción que paralizaría la Estación Espacial durante mucho tiempo.

Tras el cierre del circuito, un reloj térmico había comenzado para un montón de equipos de a bordo: si no se paraba dentro de un cierto tiempo, se sobrecalentaría. Así que los centros de control en varios países estaban ocupados tratando de hacer un apagado que tuviera el menor impacto posible sobre los sistemas de la estación y la ciencia.

Creo que te llevas el punto: los centros de control tenían el trabajo duro a partir de ahora. Estábamos seguros, haciéndolo bien y con muy poca tarea, excepto esperar. Sabiendo que estresante momento estaban teniendo los chicos y chicas en Tierra, tratamos de guardar silencio y sin pedir nunca ninguna actualización, esperando pacientemente a que ellos nos llamaran, que por supuesto lo hicieron periódicamente.

En cada actualización parecía cada vez más claro que todo apuntaba a una falsa alarma, pero no estábamos seguros que se nos permitiera dejar el segmento ruso antes del día siguiente.

En todo este tiempo, nuestros colegas rusos fueron increíblemente hospitalarios. Incluso nos dieron tres contenedores de alimentos que pudimos usar para nosotros, así que no nos sentiríamos mal por rebuscar en sus envases o estar pidiendo todo el tiempo. Cuando la energía se restableció a las tomas de corriente pude hacer una rápida llamada a mi familia para hacerles saber que estaba bien. Y Elena me presto su ordenador con acceso a Internet, por lo que podría escribir un breve tweet y asegurarme que todo el mundo sabía que estábamos haciéndolo bien.

No sabíamos qué información estaban dando los medios de comunicación y nos inquietaba que la gente podría estar preocupada por nosotros.

Eventualmente, a última hora de la tarde, recibimos instrucciones para reabrir la escotilla y volver. Para estar realmente seguros, todos nos pusimos los respiradores de amoniaco. Houston nos indicó enviar a dos personas por delante para tomar muestras del ambiente primero y Butch (-el Comandante de la Estación- N.d.T.) decidió que él y Terry, como los ocupantes de los asientos derechos de las Soyuz (-ingenieros de vuelo número 2, y por tanto con menos responsabilidades ante un hipotético regreso a Tierra en ellas- N.d.T.), irían. Después de unos pocos minutos volvieron a llamar declarando que las lecturas fueron negativas y tuvimos la confirmación definitiva: ¡no había habido ninguna fuga de amoniaco!

Después de un día de espera, estábamos listos para la acción: rápidamente reunimos todo el equipo de emergencia utilizado, volviendo a almacenar lo que se reusaría y tirando a la basura lo que necesitaba ser desechado. Etiquetamos con Houston las máscaras de oxígeno: cuántas habíamos usado y la mejor manera de volver a recolocar las máscaras restantes en la estación para asegurar que estábamos listos para responder a cualquier otra emergencia. Y realizamos un par de acciones que no podrían realizarse de forma remota por Tierra para asegurar equipo tras los apagones.

Por último, nos preparamos para la hora de dormir: ya que la ventilación no había sido restaurada en el Nodo 2, Columbus y el JEM, no podíamos dormir en nuestros camarotes y tuvimos que acampar en los módulos de popa. Establecí mi lugar de acampada en el Laboratorio: acampar en ingravidez es muy fácil, sólo sujetas tu saco de dormir a un pasamanos y ¡ya estás listo para una buena noche de sueño!

Al día siguiente, estábamos listos para pasar de nuevo al ocupado programa de ciencias de las próximas semanas, gracias a la rápida labor de re-planificación realizada en Tierra.

Por cierto, tan desafortunado como fue este suceso, en muchos sentidos tuvimos suerte: la Dragón fue totalmente atracada, todos los artículos urgentes de almacenaje en frío habían sido retirados, ninguno de nosotros estaba trabajando en un experimento que sufriera daños si se retrasaba o dejara desatendido.

Ese habría sido el caso, por ejemplo para el experimento "T-Cell" de la ESA, que llevé a cabo el martes: de tener la alarma de amoniaco en ese día, habríamos perdido la ciencia. Así que, al final, tuvimos suerte: debe ser porque, en la Expedición 42, ¡siempre sabemos donde está nuestra toalla!
  • Este relato (publicado originalmente en inglés) es parte de una larga serie de artículos escritos por Samantha Cristoforetti, astronauta italiana de la ESA, actualmente en el espacio desde su despegue a bordo de la Soyuz TMA-15M el 23 de noviembre de 2014.
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miércoles, 14 de enero de 2015

L+50: "Oler el espacio" cuando se acopla una nave a la ISS

Mi día 50 en el espacio y sin duda un gran día ayer aquí en la ISS - como estoy segura que has oído, ¡la Dragon ha llegado! Ahora tenemos una nueva habitación anexa al Nodo 2 nadir, justo al lado de nuestros cuartos de equipo: todo el tiempo que he estado aquí había allí una escotilla hacia el vacío, ahora puedo girar y "bucear" en la Dragón. ¡Nuestro hogar en el espacio, ha sido ampliado!

Acercamiento y captura ocurrieron por la mañana y, al menos lo que podríamos decir desde nuestra perspectiva, todo salió realmente bien. Fue muy conmovedor ver este vehículo acercarse a la ISS y discernir más y más detalles a medida que se acercaba, un mensajero de la Tierra llevando suministros a los únicos seis humanos actualmente fuera del planeta.

Me impresionó lo estable que era a medida que ascendía: apenas podías darte cuenta controlando su posición y actitud. Cuando se detuvo en el último punto de espera a 30 metros ya se sentía tan cerca, que no podía creer que ganara aún 20 metros más cerca, antes de que pudiéramos atraparla, pero, por supuesto, ahí fuera no tenemos muchas referencias para apreciar la distancia. Llegó al punto de captura, a 10 metros de distancia, durante la noche orbital, con las luces rojas y verdes en los lados reflejándose muy bonitas en los paneles solares. Justo después de la salida del sol nos dieron el "Adelante con la captura" de Houston y Butch suavemente maniobró el brazo robótico sobre el panel de captura y apretó el gatillo para iniciar la secuencia de captura. Yo tenía todas las tarjetas de referencia de mal funcionamiento listas, pero afortunadamente no había necesidad de ellas. ¡Todo salió a la perfección!
Después de eso aseguramos el brazo robótico y Tierra tomó el control para maniobrar la Dragón a su posición de atraque en el puerto nadir del Nodo 2. Una vez que los enganches que crean una sólida conexión mecánica actuaron, recibí un "adelante" para la prueba de detectar fugas en el vestíbulo: si te estás preguntando qué es eso, digamos que es el espacio entre las escotilas.

Tenemos una escotilla en nuestro lado, la Dragon tiene una escotilla en su lado: cuando las escotillas están abiertas, necesitamos un "corredor" resistente a la presión entre ellas que nos permite ir a través suyo; que se llama el vestíbulo. Justo después del atraque, el vestíbulo está al vacío: si se piensa en ello, es fuera de la escotilla de nuestro lado y fuera de la escotilla en el lado de la Dragón. Antes de igualar presiones y abrir la escotilla, es importante asegurarse de que el vestíbulo no tiene fugas. Para ello abrí un pequeño agujero de ventilación entre el vestíbulo y la atmósfera de cabina de la ISS y presuricé el vestíbulo a 260 mmHg, y luego comprobé que la presión se mantenía estable durante 20 minutos. En ese momento, igualé la presión completamente y Terry y Butch se encargaron de abrir la escotilla y trabajar en reconfigurar el vestíbulo para el tiempo que la Dragón permanecerá en la ISS.

En algún momento, una vez que la escotilla de nuestro lado estaba abierta, Terry me invitó a oler el "olor del espacio" en el vestíbulo. Es una especie de broma, por supuesto, el espacio en si mismo no huele. Pero es al parecer el típico olor de hardware que ha sido expuesto al vacío. Te diré que no es un olor agradable: Yo diría que el componente dominante es "quemado" con un toque de "podrido". Pero bueno, si eso significa que una nave espacial vino a visitarnos, ¡me vale en cualquier momento!
  • Este relato (publicado originalmente en inglés) es parte de una larga serie de artículos escritos por Samantha Cristoforetti, astronauta italiana de la ESA, actualmente en el espacio desde su despegue a bordo de la Soyuz TMA-15M el 23 de noviembre de 2014.
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